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Gestión de la clínica 14 min de lectura

Qué es un odontograma: tipos, notación FDI, símbolos y uso

Un odontograma es el esquema gráfico de la boca de un paciente en el que se representa cada diente y se anota su estado: si está sano, cariado, empastado, con corona, endodonciado, ausente o sustituido por un implante. Es la forma más rápida de ver, de un vistazo, qué hay en la boca y qué se ha hecho en ella, y forma parte fundamental de la historia clínica dental.

Para que sirva a cualquier profesional que lo lea, cada diente se identifica con un número según un sistema de notación. El más extendido en el mundo, y el que se usa en la práctica totalidad de las clínicas españolas, es la notación de dos dígitos de la FDI. Aquí te explicamos cómo funciona, cómo se leen los números, qué otros sistemas existen, qué símbolos y colores se utilizan y qué conviene tener en cuenta al elegir entre un odontograma en papel y uno digital.

Para qué sirve un odontograma

El odontograma cumple varias funciones a la vez, y por eso conviene hacerlo bien desde la primera visita:

  • Diagnóstico y planificación: permite ver qué piezas faltan, cuáles tienen patología y cuáles ya han sido tratadas, y ordenar el plan de tratamiento.
  • Registro del estado inicial: es la fotografía de cómo estaba la boca cuando llegó el paciente. Si más adelante se discute si una restauración existía ya antes de tu intervención, el odontograma inicial fechado es una referencia valiosa.
  • Seguimiento: actualizado tras cada tratamiento, muestra la evolución de la boca a lo largo de los años.
  • Comunicación: entre odontólogos, higienistas, especialistas a los que derivas y laboratorios de prótesis. Un número de pieza es inequívoco; «la muela de abajo a la izquierda», no.
  • Explicación al paciente: un esquema visual ayuda a que entienda su situación y el plan propuesto.
  • Presupuestos y facturación: las piezas afectadas son la base de las líneas de un presupuesto.
  • Valor médico-legal y de identificación: el odontograma forma parte de la historia clínica, un documento con valor probatorio, y los registros dentales se usan tradicionalmente en la identificación de personas cuando otros medios no son posibles.

No sustituye a la exploración, a las radiografías ni a las notas de evolución. Es un resumen visual, no un diagnóstico completo. Lo que debe contener la historia en su conjunto lo hemos desarrollado en nuestro artículo sobre qué debe contener la historia clínica dental y cuánto conservarla.

Anatomía básica: cuántos dientes hay y cómo se llaman

Un adulto con dentición completa tiene 32 dientes permanentes, 16 en la arcada superior y 16 en la inferior, repartidos en cuatro cuadrantes de 8 piezas. En la infancia hay 20 dientes temporales (de leche), 10 por arcada, en cuatro cuadrantes de 5 piezas. Entre los 6 y los 12 años aproximadamente conviven dientes temporales y permanentes, lo que se llama dentición mixta.

Cada cuadrante, empezando desde la línea media hacia atrás, contiene en la dentición permanente:

Posición Pieza
1 Incisivo central
2 Incisivo lateral
3 Canino
4 Primer premolar
5 Segundo premolar
6 Primer molar
7 Segundo molar
8 Tercer molar (muela del juicio)

En la dentición temporal, cada cuadrante tiene cinco piezas: incisivo central (1), incisivo lateral (2), canino (3), primer molar (4) y segundo molar (5). Los temporales no tienen premolares; sus molares son sustituidos después por los premolares permanentes.

Además, cada diente tiene superficies o caras, que se nombran para localizar con precisión una caries o una restauración:

  • Oclusal (o incisal en dientes anteriores): la superficie de masticación.
  • Mesial: la cara orientada hacia la línea media.
  • Distal: la cara más alejada de la línea media.
  • Vestibular: hacia los labios o las mejillas.
  • Lingual (arcada inferior) o palatina (arcada superior): hacia la lengua o el paladar.

Cuando se escribe «caries MOD en 36», se está diciendo que la caries afecta a las caras mesial, oclusal y distal del primer molar inferior izquierdo.

Notación FDI: el sistema de dos dígitos

La notación de dos dígitos fue propuesta por la FDI (Federación Dental Internacional, FDI World Dental Federation) y está recogida en la norma internacional ISO 3950, «Odontología. Sistema de designación de dientes y zonas de la cavidad bucal». Es el sistema más utilizado en el mundo y el estándar de facto en España.

Cómo funciona

  • El primer dígito indica el cuadrante.
  • El segundo dígito indica la posición del diente dentro del cuadrante, contando desde la línea media hacia atrás.

Los cuadrantes se numeran empezando por el superior derecho del paciente y siguiendo por el superior izquierdo, el inferior izquierdo y el inferior derecho. Ten presente que «derecho» e «izquierdo» se refieren al paciente: en el esquema, visto de frente, su lado derecho aparece a la izquierda del dibujo.

Cuadrante Dentición permanente Dentición temporal
Superior derecho 1 5
Superior izquierdo 2 6
Inferior izquierdo 3 7
Inferior derecho 4 8

Así, los cuadrantes 1 a 4 son de dientes permanentes y los 5 a 8 de temporales.

Cómo se lee en voz alta

Un detalle que muchos principiantes pasan por alto: los dos dígitos se leen por separado. El 16 se dice «uno-seis», no «dieciséis»; el 46 se dice «cuatro-seis». Evita así confusiones, sobre todo cuando se dicta a la auxiliar o por teléfono con el laboratorio.

Ejemplos de lectura

Número Significado
11 Incisivo central superior derecho
21 Incisivo central superior izquierdo
13 Canino superior derecho
24 Primer premolar superior izquierdo
36 Primer molar inferior izquierdo
38 Tercer molar inferior izquierdo (muela del juicio)
46 Primer molar inferior derecho
48 Tercer molar inferior derecho
55 Segundo molar temporal superior derecho
63 Canino temporal superior izquierdo
74 Primer molar temporal inferior izquierdo
85 Segundo molar temporal inferior derecho

Dos comprobaciones útiles para no equivocarse: el primer molar permanente es siempre el «6» (16, 26, 36, 46) y es la pieza que suele aparecer más pronto, en torno a los seis años; y los incisivos centrales son siempre el «1», los que quedan junto a la línea media.

Rangos completos

  • Dentición permanente: del 11 al 18, del 21 al 28, del 31 al 38 y del 41 al 48 (32 piezas).
  • Dentición temporal: del 51 al 55, del 61 al 65, del 71 al 75 y del 81 al 85 (20 piezas).

La norma ISO 3950 también define designaciones para las caras de los dientes y para las zonas de la boca, lo que permite documentar con la misma lógica un hallazgo en un sextante o en una cara concreta.

Otros sistemas de numeración

Aunque en España domina la notación FDI, es habitual encontrar otros sistemas en bibliografía, programas importados o informes de especialistas extranjeros. Conviene saber leerlos, porque el mismo diente tiene números distintos según el sistema.

Sistema universal (o americano)

Usado sobre todo en Estados Unidos. Numera los dientes permanentes del 1 al 32, empezando por el tercer molar superior derecho (1), recorriendo la arcada superior hasta el tercer molar superior izquierdo (16), y continuando con el tercer molar inferior izquierdo (17) hasta el tercer molar inferior derecho (32). Los temporales se designan con letras de la A a la T.

Notación de Palmer

Divide la boca en cuatro cuadrantes con un símbolo (una especie de ángulo que indica cuál es el cuadrante) y un número del 1 al 8 para los permanentes, contando desde la línea media; para los temporales se usan letras de la A a la E. Es frecuente en ortodoncia y en el Reino Unido. Tiene una desventaja práctica en registros informáticos: el símbolo del cuadrante es difícil de teclear y de interpretar en un sistema de texto.

Equivalencias de un mismo diente

Diente FDI Universal Palmer
Primer molar superior derecho 16 3 6 con símbolo de cuadrante superior derecho
Incisivo central superior izquierdo 21 9 1 con símbolo de cuadrante superior izquierdo
Primer molar inferior izquierdo 36 19 6 con símbolo de cuadrante inferior izquierdo
Tercer molar inferior derecho 48 32 8 con símbolo de cuadrante inferior derecho

La recomendación práctica: usa una sola notación en toda la clínica, y que sea la FDI. Un mismo «16» puede significar cosas distintas si alguien del equipo piensa en el sistema universal; con el FDI, el número ya contiene la información del cuadrante.

Símbolos y colores del odontograma

Aquí hay una realidad que conviene aclarar: no existe un estándar único y obligatorio de símbolos ni de colores para el odontograma que se aplique en todas las clínicas españolas. La notación de los dientes sí está normalizada, pero la representación gráfica del estado de cada pieza varía entre facultades, colegios, programas informáticos y clínicas. En las fuentes que hemos consultado no hemos encontrado una norma oficial que fije los colores; lo que existe son convenciones, y cada clínica debería elegir una, escribirla y mantenerla.

Dicho eso, hay convenciones de uso muy extendidas, sobre todo en la formación universitaria:

Estado Representación habitual
Diente sano Sin marca
Caries Relleno o contorno de la cara afectada, habitualmente en rojo
Obturación (empaste) Relleno o contorno de la cara tratada, habitualmente en azul
Corona Círculo o contorno alrededor de la pieza
Endodoncia Línea sobre la raíz o los conductos
Implante Símbolo de tornillo o raíz artificial en la posición del diente
Diente ausente (por extracción previa) Aspa o línea sobre la pieza
Extracción indicada Aspa, habitualmente en rojo
Puente Línea que une los pilares y la pieza intermedia
Fractura Línea sobre la zona fracturada
Diente incluido o retenido Contorno discontinuo o anotación específica
Prótesis removible Trazo sobre la zona edéntula

La convención más frecuente en el aula, aunque no sea norma, es usar rojo para lo patológico o lo pendiente de tratar y azul para lo ya tratado o existente. En la práctica la lógica es la misma en todas las clínicas: distinguir de un vistazo lo que hay que hacer de lo que ya está hecho. Si trabajas con varios profesionales, define una leyenda común. Un odontograma con colores que solo entiende quien lo dibujó es peor que ninguno.

Qué conviene anotar además del dibujo

  • Nota por pieza con detalles que el símbolo no recoge: material de la obturación, fecha, motivo, pronóstico.
  • Fecha y autor de cada cambio.
  • Estado periodontal, que normalmente se registra en un periodontograma aparte.
  • Hallazgos no dentales relevantes (lesiones en mucosa, torus, anomalías), que van mejor en la exploración.

Odontograma inicial y odontograma de evolución

Muchas clínicas distinguen dos usos:

  1. Odontograma inicial (o de diagnóstico): se hace en la primera visita y refleja el estado de la boca antes de empezar. No se modifica; es el punto de partida.
  2. Odontograma evolutivo (o de tratamiento): se actualiza tras cada acto clínico, de modo que siempre muestre el estado actual. Cuando una caries pasa a obturación, cuando se extrae una pieza o se coloca un implante, el cambio se refleja.

La idea clave es no perder el histórico. Si solo existe el odontograma actual y se sobrescribe cada vez, no podrás demostrar cuál era el estado inicial. En papel, eso significa rehacer el esquema en cada revisión importante y conservar los anteriores; en digital, lo ideal es que el programa conserve el historial de cambios.

Papel o digital: comparación honesta

Aspecto Papel Digital
Rapidez para empezar Inmediata: un impreso y un bolígrafo Requiere software y formación del equipo
Legibilidad Depende de la letra y del dibujo Uniforme y siempre legible
Actualización Se tacha o se rehace; con el tiempo queda ilegible Se cambia el estado y queda el historial
Trazabilidad Difícil saber quién cambió qué y cuándo Autor y fecha en cada cambio, si el programa lo guarda
Vínculo con presupuestos y tratamientos Manual Se puede seleccionar piezas para generar presupuestos o tratamientos
Búsqueda y consulta Hay que localizar el expediente físico Inmediata desde la ficha
Copia al paciente o al especialista Fotocopia Exportación o impresión
Seguridad de los datos Archivo físico bajo llave Permisos, copias de seguridad, exigencias del RGPD
Riesgos Pérdida, deterioro, acceso no controlado Fallos técnicos, accesos indebidos sin permisos bien configurados
Dentición temporal y caras de la pieza Se dibujan como se quiera Depende del programa: conviene comprobarlo

El papel es legalmente válido y para clínicas muy pequeñas puede bastar. El digital gana cuando hay varios profesionales, mucho volumen de pacientes o necesidad de conectar el estado de la boca con presupuestos, tratamientos y facturación. Al elegir una herramienta, comprueba qué notación utiliza (debería ser FDI), si admite dentición temporal y mixta, si registra las caras de cada pieza, si conserva el historial de cambios y quién puede modificarlo. Pide que te lo muestren con un caso real, no con diapositivas.

Un ejemplo concreto de lo que hace un odontograma digital integrado: en el odontograma digital de Dentanexa se trabaja con notación FDI sobre la dentición permanente (32 piezas), con siete estados por pieza (sano, caries, empaste, corona, extraído, implante y endodoncia), una nota por pieza y un historial de cada cambio con su estado, autor y fecha; además, se pueden seleccionar piezas para crear directamente un presupuesto o un tratamiento. Si tu clínica atiende a menudo a niños y necesitas registrar dentición temporal, o anotar las caras afectadas, pregunta siempre por esa capacidad concreta antes de decidirte por cualquier programa.

Cómo hacer bien un odontograma paso a paso

  1. Prepara la leyenda: qué símbolo y color significa cada cosa en tu clínica.
  2. Haz la exploración ordenada, de un cuadrante a otro, siempre en el mismo sentido, para no saltarte piezas.
  3. Registra primero lo existente (ausencias, restauraciones, prótesis) y después lo patológico (caries, fracturas, lesiones).
  4. Revisa con radiografías lo que la exploración clínica no ve (caries interproximales, lesiones periapicales, retenciones).
  5. Anota lo dudoso como dudoso: un hallazgo pendiente de confirmar no es un diagnóstico.
  6. Fecha y firma (o identificación del autor).
  7. Contrasta con el paciente lo más relevante: si dice que le falta una pieza que figura como presente, revisa antes de continuar.
  8. Actualiza tras cada tratamiento, no «cuando haya tiempo».
  9. Conserva las versiones anteriores.
  10. Guarda el odontograma en la historia clínica junto con el resto de la información. Si estás organizando el primer contacto con un paciente nuevo, te servirá nuestra guía del protocolo de primera visita en la clínica dental.

Errores frecuentes

  1. Mezclar sistemas de numeración dentro de un mismo equipo.
  2. Leer el esquema al revés: el lado derecho del paciente está a la izquierda del dibujo.
  3. Confundir los cuadrantes de temporales y permanentes, o anotar un temporal con número de permanente en niños con dentición mixta.
  4. Odontograma sin fecha o sin autor.
  5. Sobrescribir el odontograma inicial y perder el estado de partida.
  6. Usar símbolos propios sin leyenda, que nadie más entiende.
  7. No anotar las ausencias, o no distinguir entre ausencia por extracción, agenesia o diente incluido.
  8. No actualizar tras el tratamiento, de modo que el esquema siga mostrando caries ya obturadas.
  9. Confiar solo en el dibujo, sin nota de evolución que explique qué se hizo.
  10. Ignorar la protección de datos: un odontograma forma parte de la historia clínica, y quien accede a él accede a datos de salud. Limita el acceso por perfiles, como detallamos en la guía de roles y permisos.

Lista de comprobación

  • La clínica usa una sola notación, la FDI, y todo el equipo la lee igual.
  • Existe una leyenda escrita de símbolos y colores.
  • Hay odontograma inicial fechado de cada paciente.
  • Se actualiza tras cada tratamiento, con fecha y autor.
  • Se conservan las versiones anteriores.
  • Se distingue la dentición temporal, mixta y permanente en pacientes jóvenes.
  • Las ausencias, los implantes y las prótesis constan.
  • El odontograma se archiva en la historia clínica y su acceso está controlado.
  • Los presupuestos se corresponden con las piezas del odontograma.

Aviso

Este artículo es informativo y divulgativo, y no sustituye la formación clínica ni el asesoramiento jurídico. Las convenciones gráficas pueden variar entre centros y países; consulta con tu colegio profesional y con las normas aplicables para la documentación clínica.

Fuentes

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